
El puerco espín (Coendus mexicanus) es un pequeño mamífero de peculiar, inconfundible apariencia: tamaño de un gato, patas muy cortas, larga cola prensil, ojos pequeños y púas en toda la espalda, que le dan ese curioso aspecto de alfiletero.
Conocido también como “zorro espín” y coendú, es un roedor que pertenece a la familia de los eretizóntidos, misma en la que se agrupan el erethizon dorsatum (ursón canadiense o norteamericano), el coendus prehensilis (coendu brasileño y el echinoprocta rufences o puerco espín andino.
En México, se encuentra desde el este de San Luis Potosí hasta la Península de Yucatán, y desde Guerrero hasta Chiapas. A pesar de que su carne no es comestible y su piel no tiene ningún uso especial, el puerco espín corre el riesgo de desaparecer debido a la destrucción de su hábitat y la persecusión de que lo hacen víctima los campesinos, que lo consideran una amenaza para sus cultivos.
Actualmente, en el Parque Regional Montecristo “PLAN DE LA ARADA” existe este peculiar mamífero. La presencia de esta especie es de mucha importancia, ya que se considera en riesgo de extinción; gracias a la intervención de los ambientalistas Edy Recinos, Luis Hernández y Edgar Colindres, asi como del guarda recursos Cirilo Súchite, la especie se esta reproduciendo exitosamente en esta área.